Cosillas de Oftalmología de un Hospital Andaluz...  
  • Home
  • Formacion MIR
  • Sesiones Clínicas del Servicio
  • Webinars
  • Revistas de la especialidad
  • Libros de la especialidad
  • Manuales y Power Points
  • Novedades Novedosas
  • Videos
  • Residentes del Servicio
  • Galería fotográfica
  • Webs recomendadas
  • Prensa del mundo
  • Acerca del autor de esta web
  • Consideraciones sobre la Retinopexia Neumática
  • Consideraciones sobre las membranas epirretinianas
  • Sobre los calibres en la vitrectomía
  • Mesas redondas, Comunicaciones y Ponencias SEO
  • Guardias
  • Origen de esta web
  • Manuales de Intrucciones
  • Coronavirus

Virgencita, que me quede como estoy

7/2/2013

0 Comentarios

 
Con los frecuentes tira y afloja que sufrimos por el tema de los antiangiogénicos, es frecuente que salga a relucir el NICE. Que si el NICE dice esto...que si el NICE dice lo otro... A mí, las recomendaciones del NICE no me suponen una guía fiable ni aconsejable, puesto que el sistema de salud inglés no es precisamente modélico... Todavía recuerdo, siendo residente, como embarcaban periódicamente pacientes ingleses en ferrys (como ganado) destino a  Francia para operarlos de cataratas, en una muestra de colapso total de la capacidad quirúrgica de un sistema sanitario. Pues en relación a este tema, he leído una noticia que me ha dejado frío: en un hospital inglés  han muerto 1.200 pacientes en cuatro años por causas evitables (como por ejemplo tener que beber agua sucia de los floreros porque cortaban el agua de grifo a determinadas horas para ahorrar). El problema es que, como no espabilemos, aquí vamos a eso... En Inglaterra, como sabéis, la sanidad se gestiona por organismos privados de financiación pública (o sea lo que están haciendo en Madrid), y lógicamente impera el ahorro, el ahorro, el ahorro, hasta llegar a estos extremos. Ya os relataba en nuestras interesantes charlas del desayuno Civilino, como me contaba mi mujer que en la última guardia que hizo, antes de ponerle la insulina a un niño diabético (y que por lo tanto había que darle de comer previamente), a las cuatro de la mañana, con el bar del hospital cerrado, buscó algún piscolabis, jamón york, o un bollo, o algo por las neveras de la urgencias, donde antes surtían de estos pequeños refrigerios, y nada. Llamó a la 5ª de pediatría, y nada, todo vacío. Al final le dio al niño un yogur que ella siempre pide en la cena (odia el yogur, pero lo pide siempre para fastidiar y hacer gasto). Es un hecho aislado, pero de muy mala sombra. El chocolate del loro.
0 Comentarios



Leave a Reply.

    Archives

    Julio 2018
    Junio 2018
    Mayo 2018
    Abril 2018
    Mayo 2017
    Abril 2017
    Octubre 2016
    Junio 2016
    Mayo 2016
    Abril 2016
    Marzo 2016
    Febrero 2016
    Enero 2016
    Diciembre 2015
    Noviembre 2015
    Junio 2015
    Mayo 2015
    Abril 2015
    Marzo 2015
    Febrero 2015
    Enero 2015
    Diciembre 2014
    Noviembre 2014
    Octubre 2014
    Agosto 2014
    Julio 2014
    Junio 2014
    Mayo 2014
    Abril 2014
    Marzo 2014
    Febrero 2014
    Enero 2014
    Diciembre 2013
    Noviembre 2013
    Octubre 2013
    Septiembre 2013
    Agosto 2013
    Julio 2013
    Junio 2013
    Mayo 2013
    Abril 2013
    Marzo 2013
    Febrero 2013
    Enero 2013
    Diciembre 2012
    Noviembre 2012
    Octubre 2012
    Septiembre 2012
    Julio 2012
    Junio 2012
    Mayo 2012
    Abril 2012
    Marzo 2012
    Febrero 2012
    Enero 2012
    Diciembre 2011
    Noviembre 2011
    Octubre 2011
    Septiembre 2011
    Julio 2011
    Junio 2011
    Mayo 2011
    Abril 2011
    Marzo 2011
    Febrero 2011
    Enero 2011
    Diciembre 2010
    Noviembre 2010
    Octubre 2010
    Septiembre 2010
    Agosto 2010
    Julio 2010
    Junio 2010
    Mayo 2010
    Abril 2010

Con tecnología de Crea tu propio sitio web con las plantillas personalizables.